CANADA

Mercado Hortofrutícola

  • Los importantes cambios demográficos de que ha sido testigo Canadá, en especial el que se refiere a la composición de los flujos migratorios, el envejecimiento de la población y la incorporación cada vez mayor de la mujer a la fuerza laboral, han generado importantes variaciones en el consumo de alimentos de los canadienses, tanto en los tipos de alimentos consumidos como en los sitios de compra y presentaciones, entre otros.

  • Los inmigrantes se han concentrado en los centros urbanos lo que está incidiendo de manera importante en el tipo de comidas demandadas. Si bien sus ingresos, en general, son inferiores a los de los nativos, el hecho que varios miembros de la familia compartan el sitio de habitación, hace que los ingresos del hogar aumenten.

  • El número promedio de personas por hogar en Canadá fue de 2,6 en 1996.  Sin embargo, entre los canadienses es cada vez mayor el número de hogares con un solo padre o sin hijos. Esto indica que hay diferentes tipos de familias con diferentes demandas y que conforman nichos de mercado diversos. Ello incide no sólo en la variedad de los alimentos demandados sino también en los tamaños de los empaques.

  • En resumen, puede afirmarse que las variables étnicas inciden en:

    • Alimentos procesados: oportunidades en alimentos procesados étnicos, de alto valor agregado, fidelidad hacia productos importados desde sus países de origen.

    • Restaurantes y servicios de alimentos: mayor diversidad de alimentos disponibles; muchos inmigrantes, especialmente los asiáticos, tienden a comer por fuera del hogar como forma de entretenimiento y de socialización.

    • Tiendas detallistas:  incremento en la demanda de productos étnicos en supermercados y tiendas especializadas.

  • El envejecimiento de la población ha enfatizado la preocupación del consumidor canadiense por la salud. Los nuevos pensionados canadienses tienen un buen nivel de ingresos y una propensión al gasto mayor que los de las generaciones que vivieron   las dos guerras mundiales y la Gran Depresión.  También gozan de mayor tiempo libre y son más activos.  Estas características inciden en los diversos negocios asociados con la alimentación. En primer lugar, la industria procesadora de alimentos debe ofrecerlos en pequeñas porciones y empacados de tal manera que sus etiquetas puedan leerse fácilmente y que sean fáciles de abrir. Los restaurantes y servicios de alimentos a su vez deberán indicar el tamaño de las porciones en sus menús, proporcionar ambientes claros y brindar amplias zonas de parqueo. 

  • Las siguientes tablas muestran los cambios en los alimentos consumidos por los canadienses en los últimos años:

 

En relación con el consumo de hace 20 años

Los canadienses hoy consumen menos:

  • azúcar
  • grasas de origen animal
  • carnes rojas
  • huevos
  • vegetales enlatados
  • leche en polvo descremada
  • chocolate
  • bebidas alcohólicas
  • menudencias

En relación con el consumo de hace 20 años

Los canadienses hoy consumen más:

  • arroz
  • cereales en el desayuno
  • legumbres y nueces
  • grasas vegetales
  • pollo
  • frutas y vegetales frescos (exóticos y aquellos que sean más saludables)
  • vegetales congelados
  • queso
  • yogurt
  • productos lácteos bajos en grasa
  • café
  • bebidas suaves

Fuente: Profile of the new Canadian and PEI consumer: demographic and economic situation.  Marketplace behavior and food buying patterns. en www.agr.ca, visitada 18-06-2002.

  • En el 2002 se registra un consumo per capita de 3.130 calorías de las cuales 890 se derivan del consumo de productos de origen animal y 2.220 de vegetales.

  • La incorporación  de la mujer al mercado laboral ha aumentado constantemente en los últimos años y, por tanto, existe un mayor número de hogares en los que, tanto el hombre como la mujer, generan ingresos y tienen menos tiempo para la preparación de alimentos. Ello se refleja en una falta de tiempo cada vez mayor tanto para programar las comidas, como para adquirirlas y prepararlas y refuerza la tendencia, presente en todos los países desarrollados, hacia los alimentos funcionales (convenient foods).

  • A los canadienses les gusta ser partícipes de las comidas. Es por ello que prefieren aquéllas con estilo casero y que les permitan demostrar sus “habilidades culinarias” (aunque sea mínimo el trabajo adicional que ellas requieran).  En términos generales, preferirán comidas novedosas y con altos contenidos nutricionales.

  • Con base en las encuestas adelantadas por Statistique Canada, en promedio, los canadienses gastan el 28% de su presupuesto destinado a alimentos, en comer por fuera del hogar y que, de su gasto total en alimentos para consumo en el hogar, el 20% corresponde a frutas, nueces y verduras.

  • Las exigencias del consumidor canadiense pueden resumirse de la siguiente manera:

    • Variedad: Fuerte demanda por alimentos nuevos e innovadores en tiendas y restaurantes. Popularidad cada vez mayor de las frutas y vegetales étnicos y de nuevos conceptos de restaurantes.

    • Calidad y frescura:  los consumidores están dispuestos a pagar más por la calidad.  Algunos de ellos no quieren comprar sino lo mejor. Para muchos consumidores la frescura es sinónimo de calidad. Los productos con marcas propias, en especial los desarrollados por las cadenas de supermercados, ofrecen una calidad excepcional por su precio.

    • Funcionalidad: Las presiones de tiempo en los hogares en donde tanto el hombre como la mujer trabajan o aquellos con un solo padre cabeza de familia, impulsan la demanda por alimentos funcionales (comidas preparadas, comidas para hornos microondas, salsas y condimentos, comidas refrigeradas que sólo requieren calentarse) y por servicios de alimentación.

    • Salud y nutrición: Los canadienses responsables con su salud, especialmente los padres profesionales que han tenido hijos después de los treinta años, están consumiendo más frutas y vegetales y comidas con bajos contenidos calóricos “light foods”. Paradójicamente, también están consumiendo más postres y comidas “indulgentes” (especialmente tortas y galletas). Los complementos nutricionales pueden constituir una oportunidad importante en el futuro.

    • Consideraciones ambientales: Estas tienen especial impacto entre las personas jóvenes, muchas de ellas son vegetarianas,  quienes prefieren alimentarse con productos ecológicos.

    • Inocuidad de los alimentos: la amplia cobertura que los medios de comunicación han dado a temas como el de las “vacas locas”, los Organismos Genéticamente Modificados y las radiaciones, entre otros, han hecho que el tema de la inocuidad sea seriamente considerado por los consumidores canadienses.

  • Entre  1969 y 1999, el consumo de fruta (equivalente en fruta fresca) de los canadienses pasó de 88 a 144 kilogramos per capita y, el consumo de jugos de frutas, pasó de 8 a 25 litros per capita. Este incremento se explica principalmente por la preocupación  que el consumidor canadiense tiene por su salud, lo que también incide en la composición de este consumo: mientras el crecimiento en frutas frescas fue de 10 a 64 kilogramos per capita, el de frutas enlatadas bajó de 8 a 5 kilogramos per cápita en el mismo periodo.

  • La Canadian Produce Marketing Association junto con organismos para la prevención de enfermedades tales como las cardiovasculares y el cáncer, está liderando el programa para el consumo de “5 a 10 frutas o vegetales por día”.  De acuerdo con las estadísticas del programa, sólo el 30% de los canadienses consume al menos 5 porciones diarias de frutas o vegetales.

  • Respecto a alimentos ecológicos, Canadá, al igual que otros países desarrollados, presenta incrementos anuales constantes en el consumo, los que oscilan entre el 10% y el 20%, dependiendo de las fuentes y de las categorías de los alimentos.

  • El mercado detallista de productos ecológicos representa el 15% de las ventas y crece a una tasa promedio del 15%. Actualmente, el 80% de los productos es importado, a pesar de ser Canadá uno de los mayores productores de ecológicos del mundo.

  • Sólo el 18% de los canadienses adquieren productos ecológicos y el 29% no los han comprado nunca.  El grupo “baby boomers” (33-35 años) y las generaciones jóvenes, que se preocupan por su salud, son los principales consumidores. También se ha encontrado que existe una relación directa entre el mayor nivel educativo y el consumo de alimentos ecológicos.

  • El 49% de las compras de productos ecológicos se realiza en supermercados y grandes tiendas, mientras que el 48% ocurre en tiendas especializadas. El restante 3% corresponde a compras directas a los productores.  Algunas cadenas  como Loblaw´s están dándole un énfasis especial a las ventas de alimentos ecológicos. En el grupo de tiendas especializadas, se destacan los esfuerzos de  Whole Foods Market Inc. and Wild Oats Markets Inc. de origen norteamericano, que a partir del año 2000 iniciaron la apertura de puntos de venta en territorio canadiense.

  • Los atributos que considerarán los canadienses para adquirir frutas y hortalizas frescas son, en su orden: sabor, características nutricionales y de salud, facilidad en la preparación y precio. Los principales motivos para adquirir alimentos ecológicos están relacionados con la alimentación infantil, la de personas alérgicas y la de aquéllas que han optado por estilos de vida más saludables.

  • Solamente en Québec es obligatoria la certificación de los productos para ser considerados ecológicos. En el resto de Canadá se trata de una certificación voluntaria. Sin embargo, las tendencias internacionales indican que todos los productos deben ser certificados, ya que es la única manera de diferenciarlos de los convencionales.

  • En términos generales puede afirmarse que el mercado canadiense para alimentos ecológicos continuará creciendo y que hay interesantes oportunidades para la introducción de nuevos productos.

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