ALEMANIA

Mercado hortofrutícola

  • Como consecuencia, entre otros factores, del alto y cada vez mayor ingreso disponible para el consumo junto con el proceso de envejecimiento de la población,   Alemania ha registrado un cambio importante en los hábitos de consumo de alimentos, con una mayor  inclinación hacia una dieta  saludable que incluye frutas y  vegetales. La vinculación de la mujer a la fuerza de trabajo, entre otras razones, ha llevado a que, actualmente, la familia alemana promedio  no esté dispuesta a gastar más de 15 minutos en la preparación  de comidas en el hogar, hecho que ha generado preferencia por productos convenientes, es decir, fáciles de preparar y de consumir, incluyendo productos congelados, pre-empacados o alimentos para calentar en horno microondas. Esto explica, en buena medida, la expansión de la demanda de frutas y ensaladas pre-cortadas en este mercado. Por otra parte, según la Junta de Mercadeo Agrícola de Alemania (German Agricultural Marketing Board) mientras ha crecido de manera significativa el consumo de alimentos fuera del hogar, se ha producido un relativo estancamiento en  ventas en las cadenas de supermercados.

  • Los consumidores alemanes conceden gran valor a atributos como la frescura y  la inocuidad en frutas y vegetales, lo que ha generado un mayor interés por productos orgánicos.

  • A la hora de tomar la decisión de compra en frutas y vegetales, los principales aspectos involucrados son: el sabor, la facilidad de consumo, el aspecto externo, la relación precio/calidad y las características saludables del producto. Recientemente, según las investigaciones de la compañía Nielsen, han adquirido importancia las ofertas especiales y las marcas, por encima del precio aun cuando aparecen también  como factores restrictivos, la mayor  racionalidad en el gasto que acompaña a la actual fase de recesión económica. 

  • Con excepción de banano y piña, Alemania es un mercado pequeño para las frutas tropicales y para  las verduras especiales (specialties), mientras que existe un mercado masivo para productos de clima templado y del mediterráneo, especialmente caducifolios bayas y uvas. La cocina étnica tiene aún poca importancia aunque ha ganado espacio, especialmente a través del importante  consumo por  fuera del hogar.

  • Los productos exóticos registran los mayores niveles de demanda durante los meses de invierno, especialmente antes de festividades como la Navidad, el Año Nuevo y la Semana Santa, mientras que, durante el verano,  los consumidores prefieren comprar productos locales en cosecha tales como bayas, cerezas, ciruelas y duraznos.

  • Existe una diferencia importante entre el consumidor de Alemania occidental y el de la oriental.   Este último, por ejemplo, al comienzo de la reunificación se mostró inclinado por aquellas variedades de frutas y verduras importadas que desconocía, pero algunas limitaciones relacionadas, especialmente,  con su menor poder adquisitivo, le ha llevado  a concentrarse nuevamente en el consumo de productos tradicionales.

  • El consumo per cápita de frutas frescas y secas en Alemania se estimó, según estudios de 1998, en 95 kg /año, inferior a España e Italia (117 y 107 kg/año respectivamente), superior a Francia (75 kg/año),  y notablemente superior al Reino Unido  (46 kg/año) y Estados Unidos (47 kg/año). Por su parte el consumo per cápita de vegetales frescos y secos en Alemania se estimó en 85 kg/año para el  1998.

  • El consumo de jugos de frutas y néctares se estimó en 40,6 litros por persona al año (el más alto de Europa, seguido por Austria, 33,3 litros/persona/año), durante el  2000, representado principalmente por jugo de manzana, 30%;  jugo de naranja, 24%; néctares de cítricos, 19%;  jugo de uva, 3%;  jugo de pera, 1% y jugo de toronja, 0,5%. El 22,5% restante correspondió a una gran cantidad de jugos, néctares y sus mezclas diferentes a las mencionadas, incluidos los de frutas tropicales. Este último grupo registró un crecimiento en el consumo per capita desde 7,9 litros por persona al año en 1997 a 8,3 litros por persona al año en 2000, que contrasta con el estancamiento en el  mismo período del consumo per cápita total de jugos en  el quinquenio 1995-2000.

Producción de frutas frescas y procesadas