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INFANCIA Y ADOLESCENCIA:
CONSTRUYENDO CIUDADANÍA A TRAVÉS DE LAS TICs
(Giselle Castillo
Hernández)
Introducción: Estamos
en un mundo cada vez más informado, donde cualquier ciudadano
o ciudadana puede intercambiar grandes volúmenes de significados
sin importar su condición cultural o social. En Colombia, El Comité para la Democratización de la Informática CDI trabaja por la democratización del
acceso a la información y a la tecnología.
En este contexto las TICs (Tecnologías de la Información y Comunicaciones) son una herramienta que potencia
el ejercicio de los derechos. Los países latinoamericanos están
realizando grandes esfuerzos para avanzar hacia la sociedad
de la información, cuyos objetivos no se restringen al tema
de la comunicación sino que se vislumbran desde la perspectiva
de la equidad y la ampliación del espectro de derechos, las
TICs son entonces un referente para las políticas sociales en
el continente, en tanto pueden abrir los espacios para la construcción
de ciudadanía. []
Horizontes
globales se despliegan en las pantallas de los ordenadores,
lo más interesante de ello, es que las jóvenes generaciones
con su gran plasticidad, están enseñando a los adultos a posicionarse
afirmativamente frente al cambio tecnológico, así sucede en
nuestras Escuelas de Informática y Ciudadanía, [] aunque Colombia ocupe el octavo lugar
en América Latina en países con brecha digital. []
A
junio del 2004 se calculaba un total de 3’585.688 usuarios
de Internet. [] En términos cuantitativos una minoría,
que va paulatinamente en crecimiento. El acceso individual,
que se hace imposible por la carencia de computadores en los
hogares es reemplazado por estrategias de conexión en los café-Internet,
telecentros, centros de acceso masivo, centros de información
locales creados por el Estado en contratación con empresas privadas,
entre otros. El índice Networked Readiness
del Foro Económico Mundial, mide que tan preparado está un
país para aprovechar las oportunidades generadas por la tecnología,
el de Colombia es de -0.27 frente a países como Dinamarca
que es del 1.80. []
Este
panorama, un poco hostil nos recuerda que son las instituciones
educativas las que se han encargado de informatizar a
nuestra población, es decir, de llevar a cabo un proceso de
alfabetización tecnológica. A pesar de encontrarnos en la periferia
digital, ya nuestros niños y niñas nacen codificados por la
influencia del entorno, para jugar con las tecnologías virtuales.
Y allí existe un espacio cognitivo que es preciso nivelar, porque
estas tecnologías permiten la comunicación, cuando la niñez
y la juventud nos reclaman a los adultos que dejemos de gritar
y reaprendamos los actos dialógicos del habla, que nos coloquemos
en una posición de escucha activa, semejante al acto de pensar,
escribir o jugar frente a la pantalla.
EL COMITÉ PARA
LA DEMOCRATIZACIÓN
DE
LA INFORMÁTICA,CDI
CDI es una Organización No Gubernamental, sin ánimo de lucro, creada en Brasil
en 1995, que tiene como misión institucional promover la inclusión
social, principalmente de niños y jóvenes, utilizando las tecnologías
de información como instrumento para la construcción y ejercicio
de la ciudadanía, fomentando actividades educativas en ecología,
salud, derechos humanos, y no-violencia. Trabaja por el desarrollo
de comunidades vulnerables en asociación con instituciones que
atienden poblaciones con necesidades especiales tales como jóvenes
de la calle, personas con deficiencias física o visual, pacientes
siquiatricos, presidiarios y población indígena entre otros.
Las tecnologías de información y comunicaciones representan un atractivo irresistible
para niños y jóvenes, el CDI las utiliza como agente motivador
y como instrumento para incentivar la movilización y acción
de las comunidades a través de la creación de Escuelas de Informática
y Ciudadanía (EIC´s); la democratización de las tecnologías
no solamente abre oportunidades de trabajo sino también posibilita
el acceso a nuevas fuentes de información, a espacios de aprendizaje
y socialización, que promueven la búsqueda colectiva de soluciones
para los problemas que las comunidades enfrentan,
contribuyendo a la formación de capital social. El objetivo
de CDI es promover la apropiación social de la tecnología por
parte de diferentes tipos de público, utilizándola como herramienta
para estimular la ciudadanía activa y el emprendimiento de modo
a fomentar la participación de todos en el desarrollo político,
social y económico de los países en los que la organización
actúa.
CDI implementa un modelo educativo, capacita y acompaña a coordinadores y educadores
(miembros de la propia comunidad) para que actúen como multiplicadores
de su modelo. Cada escuela es una unidad autónoma basada en
un modelo de auto-administración y auto-sostenibilidad financiera
que se logra a través de: trabajo voluntario, aportes de empresas
y organizaciones y con el cobro de servicios acorde con la
capacidad económica de los usuarios. El CDI busca incrementar
la capacidad de las comunidades y/o de sus organizaciones para
ejecutar las iniciativas socioeducativas, capacitándolas y asesorándolas.
Aplica en su metodología pedagogía activa, conceptos y valores
fundamentados en la pedagogía de Paulo Freire -de educación
para la concientización y la transformación social. El CDI Matriz
(Río de Janeiro) difunde la idea, el concepto y la experiencia,
un modelo abierto de gestión de proyectos sociales.
CDI está representado en Comités Regionales en 19 estados brasileños
y en ocho países, además de Brasil, Argentina, Chile, Uruguay,
México, Ecuador, Paraguay, Estados Unidos y Colombia, teniendo
hoy cerca de mil Escuelas de Informática y Ciudadanía (EIC´s)
− en Brasil y en los CDIs internacionales.[]
Virtualidad y Ciudadanía: Los espacios virtuales son semilleros potentes para
resignificar la vida y es allí donde se está reconstituyendo
el concepto de ciudadanía, con lenguajes menos estructurados,
más rápidos y creativos, aquellos espacios del chat y del correo
electrónico invitan a comunicarse, y el uso masivo e intenso
por parte de las jóvenes generaciones nos da un indicio de la
necesidad que tienen de expresarse.
Cómo
potenciar estas tecnologías en pos del fortalecimiento de los
derechos, proponemos que sea mediante un uso inteligente de
la información. Las niñas, los niños y los adolescentes necesitan
cada vez menos la intermediación de los adultos para conocer
sus derechos y denunciar las vulneraciones de las cuales son
objeto, Internet les propone un alto margen de autonomía, ya
que en el se puede acceder fácilmente a todo tipo de instituciones.
Sin embargo, creemos que en tanto educadores de niños, por el
solo hecho de ser adultos, nos encontramos en la obligación
de fortalecer el reconocimiento de los derechos de la Infancia, como prevalentes, tal como lo señala la Constitución Política de 1991.
El
conocimiento y reconocimiento de los derechos, pasa por el cuestionamiento
al concepto de minoría de edad. La Convención de Derechos del
Niño [] posiciona a niñas, niños y
jóvenes en la categoría de sujetos de derecho, tratando
de derrumbar la perspectiva pan-adulta del mundo.
Las
TICs empiezan a ocupar en este sentido un lugar importante,
ya que posicionan a las personas como autoras de sus propios
discursos, en tanto les proponen comunicarse y expresarse, Internet
invita a conformar Redes de opinión. La pregunta se desplaza
a otro nivel, pueden niñas, niños y jóvenes acceder en las mismas
condiciones a Internet? La respuesta es negativa, solamente
hay acceso si se tiene la herramienta disponible en cualquier
momento y con una preparación para hacerlo de forma responsable
y acertada. La responsabilidad de abrir estos espacios de información
se da por la capacidad de gerencia de proyectos educativos con
relación a una ciudadanía protagónica y es la escuela en el
mundo de hoy, el lugar privilegiado para la constitución de
ciudadanos, ya que es allí donde se desarrolla más de la mitad
de la vida de niñas, niños y jóvenes.
Planteado
de este modo, las TICs son una herramienta, pero cómo usarlas
desde una perspectiva incluyente. La información se intercambia
cada segundo. Las instituciones gubernamentales están a un
clic de distancia de cualquier ciudadano sin importar
su edad. Estamos adelantándonos en acceso, es preciso ahora
adelantarnos en un uso propositivo de la Red.
La
inclusión vista desde las TICs pasa entonces por tres niveles
esenciales, uno la herramienta en términos materiales, dos,
la capacidad de usarla y tres la posibilidad de interpretar
la información en beneficio de la construcción de la ciudadanía
para las franjas más vulnerables.
Las
comunidades virtuales son en el presente una oportunidad para
que las jóvenes generaciones emprendan alternativas de reclamación
de los derechos a través de medios racionales. Así que las
instituciones del Estado están llamadas a repensar el diseño
de la información, no solo en términos de servicios que prestan
sino de espacios de debate con comunidades, que organizadas
en lo virtual pueden ejercer los derechos y hacerse propositivas
sin necesidad de mediaciones burocráticas. Visto de este modo
también el Legislador debe abrir la virtualidad como alternativa,
ya que los espacios digitales facilitan la opinión, qué se piensa
sobre un tema es más fácil preguntarlo hoy que hace una década.
El Estado no tiene ya cómo decirnos “qué difícil es consultar
a los ciudadanos”, porque tiene las herramientas a su disposición.
Este
artículo se constituye en una invitación a que Internet se
fortalezca como espacio para la opinión pública no únicamente
para el consumo.
El
uso de la Red, sienta los principios de lo que es el aprendizaje en sí
mismo, un proceso inter e hipertextual. Los jóvenes, que ya
han realizado un recorrido por el mundo de los derechos vulnerados
son los llamados a alfabetizar a sus pares y a las infantiles
generaciones en el conocimiento de los derechos.
De
otro lado, consideramos que las instituciones donde se puede
reflexionar sobre derechos, deben abrir sus lenguajes a niñas,
niños y jóvenes, ya que en tanto sujetos que ameritan protección,
es su palabra la que primero debe escucharse. Preguntamos quién
ha escuchado a los niños hijos de la guerra en nuestro país,
quién le ha dado la palabra a los niños que llegan a dormir
bajo el manto de la indiferencia en las ciudades después de
las masacres en sus lugares de origen.
El
manejo y el uso de la información debe pasar por estas preguntas
básicas: a qué tipo de sujetos se les otorga la palabra, acaso
a quiénes ya la tienen y siempre la han usado? Las grandes
franjas de población que están desterritorializadas en el uso
de la palabra, encuentran además que son excluidas digitales,
porque no saben usar la herramienta o porque no la tienen en
su casa.
Democratizar
significa ampliar, así el Estado y las instituciones educativas
tienen la tarea primaria de abrir sus espacios a lenguajes más
democráticos y claros. La participación no empieza a los 18
años, cómo esperamos que se teja sociedad con ciudadanos a los
que se solamente se les otorga el uso de la palabra en los programas
radiales juveniles.
Una
política pública en materia de información llama al agenciamiento
de comunidades virtuales constituidas por niñas, niños y jóvenes,
de hecho estos sujetos cuando logran acceder a la
Red conforman sus propias comunidades afectivas,
tienen gran capacidad para asociarse. Esta habilidad es ya
un camino recorrido, que en últimas puede ser visualizado como
componente para reflexionar sobre semilleros de ciudadanía.
Y
allí, en los espacios sociales de la marginalidad, son las instituciones
educativas quienes deben repensar cómo hacer unos usos pedagógicamente
ciudadanos de la Red, sin olvidar que este proceso debe ser inspirado en la reflexión,
ya que la incorporación de las TICs a la educación se ha realizado
de manera instrumental y con graves falencias en los procesos
de implementación, por la falta de sustento pedagógico y metodológico
y por la replicación de prácticas tradicionales sobre plataformas
tecnológicas, que por el solo hecho de usarlas no garantiza
la innovación, como lo subraya Correa Calle.[]
Permitir el acceso de todas las personas a recursos como los computadores e
Internet es una de las exigencias de la declaración de principios
de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información CMSI de las Naciones Unidas, [] queda a los docentes
y a otros agentes educativos potenciar su uso para la construcción
de un mundo donde prime el interés general sobre el interés
particular, donde el territorio virtual se constituya en territorio
de sentido. []
En: Reporte de Internet en Colombia, Primer Semestre
2004, según datos de la CRT. http://www.crt.gov.co/documentos/biblioteca/Informe_Internet_junio_2004.PDF
Suplemento de El Tiempo, COLOMBIA DIGITAL, publicado el miércoles 5 de julio del
2006.
Convención
de Derechos del Niño, adoptada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre
de 1989.
Luis Fernando Correa, Redes de aprendizaje:
una alternativa de aplicación de las Nuevas Tecnologías en
la Educación. Artículo publicado en la Revista Voces de Octubre de 2002 (Revista de la Organización Iberoamericana de Juventud - OIJ).
Disponible es Español y Portugués en: http://www.oij.org/publica.htm
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Artículo preparado por: Giselle
Castillo Hernández, Coordinadora Pedagógica y de Proyectos
Sociales CDI Colombia
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